Halloween está a la vuelta de la esquina y nuestra clase de sexto lo va a celebrar. Estamos elaborando una manualidad para clase de Plástica, que consiste en hacer un collage de piernas de bruja. Nos están quedando geniales!!!!
Tenemos la opción de, mañana día 31 de octubre, venir disfrazados de lo que queramos. Qué nervios!!!!!!
Pero...
¿por qué nos disfrazamos en Halloween?
Bruja, Duende, Vampira, Mago... hay muchos disfraces distintos
para celebrar Halloween. ¿Es preciso vestirse de otro personaje en esta
fiesta? ¿Por qué lo hacemos?
La respuesta existe, y está en el origen del Halloween, miles de
años atrás. Entre leyendas e historias hallamos el por qué de estos
disfraces góticos o de otro tipo, y de elementos como la calabaza
iluminada, los caramelos o el maquillaje.
Partimos de un hecho cierto: esta fiesta tiene raíces célticas y
se celebraba en muchas zonas de Europa, pasando después a Estados
Unidos. La fecha era la de la terminación de las tareas del campo, a
fines de octubre, justo cuando empezaba la "mitad oscura del año"
(equinoccio de otoño). Los celtas pensaban que en ese día el mundo de
los vivos y el más allá se comunicaban permitiendo a los espíritus
familiares acercarse a sus ancestros. De igual forma era posible que
ciertos espíritus bromistas o perdidos vinieran a incomodarnos. Ese es
el motivo por el que se inició la costumbre de disfrazarse de una manera
siniestra: todo era útil para espantar a quien quisiera espantarnos a
nosotros. De igual modo, un disfraz cualquiera también servía con tal de
ocultar nuestra identidad a los espíritus caprichosos. Si no se
conseguía eludir la visita de éstos, podían llegar a hechizar nuestro
hogar, a menos que se les ofreciera un presente (es el origen del famoso
"truco o trato", que hoy realizan los niños llamando a las puertas de
los vecinos).
La festividad celta, llamada Samhain, fue apropiada por la
cultura romana con la Fiesta de la cosecha en honor a Pomona, y de ahí
al cristianismo (Halloween es la abreviatura de "All Hallows' Evening",
o Día de Todos los Santos). En éste también hay un culto a los
ancestros fallecidos, así como tradiciones de procesiones siniestras
provenientes del más allá.
Una de esas tradiciones tiene que ver con la calabaza iluminada.
Se trataría de Jack O´Lantern (Jack el linterna), cuya leyenda fue
implantada en América por los emigrantes irlandeses. Jack fue un hombre
pendenciero cuyo espíritu fue condenado a vagar en por el mundo,
llevando para iluminarse un nabo hueco con una brasa de carbón en su
interior. La calabaza con una vela vino a mejorar el artilugio, y hoy se
ha convertido en una de las imágenes más carismáticas del Halloween,
como símbolo de que a su lado siempre ocurre algo extraordinario.
Mañana, para finalizar nuestro especial Halloween veremos el film
Sleepy Hollow o
La leyenda del jinete sin cabeza (1999), película estadounidense de Tim Burton protagonizada por Johny Depp.